21 de Diciembre Natividad 2019: Huitzilopochtli el nacimiento del “Guerrero Vida”

Quizá nuestro error ha sido querer comprender desde nuestra limitada visión humana lo que pertenece a sabiduría divina. Los elementos del “Espíritu” vibran a tal nivel cuántico que es ridículo empeñarse en demostrar lo lógico dentro de una dimensión totalmente ilógica.

*Para acceder a nuevas concepciones es imprescindible desarticular lo adquirido, aprendido y repetido durante milenios de lo que los expertos “creen” que aconteció históricamente; las pruebas en carbono y vestigios se quedan mudas sin la guía del Espíritu, los antiguos comunican en lenguaje místico pues sin ese elemento la compresión se queda ciega.

Para los mesoamericanos el idioma primordial era el “abstracto”, que es misticismo en común vínculo con la ciencia que en su momento comprendieron mejor que los residentes del mundo de hoy en día a quienes se les facilita la vida mirando Netflix. Un pueblo de seres pensantes, entrañables creadores, artesanos y guerreros quienes bajo ciertas radiografías mostraban “miedos y sometimientos” a las cosas que no comprendían como la muerte, la hambruna, las enfermedades, depredadores del entorno y demás adversidades cotidianas contra la súper vivencia de su especie.

En medio de todo ello era imperativo comprender para superar, para avanzar, evolucionar o simplemente “sobrevivir”; las drogas o sustancias narcóticas así como sus conocimientos en herbolaria, fue quizá una de las más elementales herramientas en el desarrollo cognitivo y evolutivo de su lóbulo temporal; aquel que se relaciona profundamente en la comprensión de la abstracción, lenguaje y emocionalidad para poder crear el puente informativo entre la realidad y la espiritualidad.

Cada leyenda, mito o fábula que nuestro bagaje histórico posee como país nos inyecta un grado de similitud con la de otras culturas en las que podemos comparar y encontrar la misma relación entre la realidad y la abstracción; el tema mágico-religioso no es un sentido fantasioso sino completo del que se sirve la capacidad humana para trascender en su existencia como elemento figurativo de un mundo compuesto entre materia y energía.

¿Y si las historias de los dioses que se conocen, no son más que quiasmos mentales que a modo práctico de aquel momento pretenden trasmitir mediante un lenguaje desde diferente prisma, la consistencia real de la que se compone este juego de la vida y existencia humana; ….cuyo sentido es el de moverse hasta que la materia se evapore o trasmute en energía?

El nacimiento del dios Sol, la leyenda de Huitzilopochtli cargada de elementos místicos y fantasioso que a su vez aterrizan en el campo cosmogónico de poemas que bajo el romanticismo creacionista nos transmite un mensaje velado: “La Vida siempre dará más vida, el guerrero más invencible nace del Espíritu de sangre verde, azul o turquesa”; pues al Ser ésta energía aún más poderosa que la muerte, las cenizas que se desprenden de los huesos y lo limítrofe que pertenece al terreno del deceso material, se concibe a sí misma como el dios de dioses, el señor de señores. Quién al igual que en las leyendas mesoamericanas del colibrí resucita y se renueva por la misma esencia de Vida que le conserva. Muy acercado, coincidente y parecido a la Pasión de Jesucristo de la religión judeo-cristiana.  

El Guerrero Solar, no como ente vivo sino emblema simbólico del ritmo vital perteneciente al Ollin, del movimiento en esta cadena de sucesos interconectados nos muestra que más poderoso que la muerte lo es la Fuerza de la Vida, los rayos de Sol que derrotan a los de la romántica Luna; quién por esencia vanidosa pueril femenina guarda el secreto celoso de querer desterrar a su hermano del trono.

Visto desde el entorno místico, irónicamente quizá ninguna religión comunique del todo el conocimiento real del Espíritu; o quizá sea que nuestras civilizaciones actuales han perdido la capacidad de comprensión por el desgaste vivencial tanto industrial como tecnológico.

Lo único que puedo entender es que la Vida es un poderoso Guerrero que ante mil y un feministas no teme auto defender su Derecho de nacer, sí es así lo temo por las miles de Coyolxauhqui de pañuelos verde.

Lileth Gazelle

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s